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miércoles, 17 de julio de 2013

30 RAZONES PARA NO INGERIR LÁCTEOS

30 razones para no ingerir secreción mamaria (leche) de vaca


En el siguiente artículo, se pretende abrir los ojos de las personas que han obedecido ciegamente lo que se ha enseñado hasta ahora sobre la leche de vaca.

1.- La Leche reduce el hierro en los niños pequeños. Es por esto que en 1993, la Academia Nacional de Pediatría de los Estados Unidos publicó un comunicado oficial expresando que en su opinión, ningún niño debería de beber leche animal antes de los 18 meses de edad. De igual manera, contribuye a la carencia de ácidos grasos esenciales y Vitamina E.

2.- La leche animal estimula al cuerpo a producir mucosidad. Es por esto que cuando se sufre de un resfriado los doctores recomiendan no tomar leche.

3.- La leche animal está llena de bacterias. Por lo tanto es un excelente medio para hacer que las bacterias crezcan en el cuerpo. Es por esto que los niños que no toman leche animal o productos lácteos de procedencia animal, se enferman menos, sufren de menos caries y de menos infecciones de oído. La pasteurización utilizada por la industria de la leche generalmente dura 15 segundos en tanto que para que las bacterias malas de la leche se inactiven, es necesario que el proceso dure por lo menos 15 minutos.

lunes, 10 de junio de 2013

LA LECHE DE VACA ES LA CAUSA PRINCIPAL DE TODAS LAS ENFERMEDADES.




1. ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
Asma bronquial – Sinusitis y Pólipos de senos paranasales – Rinitis – Fiebre de Heno – Amigdalitis – Angina roja y pultácea – Faringitis – Laringitis – Pólipos faríngeos – Bronquitis Aguda y Crónica – Enfisema y Fibrosis pulmonar – Bronconeumonía y Neumonitis.

2. ENFERMEDADES DIGESTIVAS

Aftas en la boca – Glositis – Gastritis hipoclorhídrica y autoinmune – Enteritis – Enterocolitis – Síndrome de Malaabsorción – Colitis ulcerosa – Disbacteriosis intestinal y Dispepsia putrefactiva – Colon irritable – Adenomatosis y Pólipos intestinales – Hígado graso o Esteatosis hepática – Pancreatitis y Enfermedad fibroquística del páncreas – Litiasis biliares y Litiasis de glándulas salivales – Hepatitis crónica autoinmune –

jueves, 30 de mayo de 2013

Como ser vegetariano parte 3 - El calcio en las dietas basadas en vegetales

El calcio en las dietas basadas en vegetales


Muchas personas prefieren evitar el consumo
de leche por contener grasas saturadas,
colesterol, proteínas alergénicas, lactosa
y a menudo trazas de contaminación, o
simplemente debido a que no se sienten
bien después de ingerir productos lácteos.
La leche se vincula también con el inicio de
la diabetes (juvenil) tipo 1 y otros trastornos
graves. Afortunadamente, existen muchas
otras excelentes fuentes de calcio.
Mantener los huesos fuertes depende más
de prevenir la pérdida de calcio del organismo
que de aumentar su ingesta de calcio.
Algunas culturas no consumen o consumen
pocos productos lácteos e ingieren
típicamente menos de 500 miligramos de
calcio por día. Sin embargo, estas personas
por lo general tienen un bajo índice de osteoporosis.
Muchos científicos piensan que el
ejercicio y otros factores tienen más que ver
con la osteoporosis que la ingesta de calcio.

El calcio en el organismo

Casi todo el calcio que tenemos en el organismo
se encuentra en los huesos. Existe
una pequeña cantidad en el flujo sanguíneo,
cuyo propósito es ocuparse de importantes
funciones, como contraer los músculos,
mantener el ritmo cardiaco y transmitir los
impulsos nerviosos.
Perdemos calcio regularmente de nuestro
flujo sanguíneo a través de la orina, el sudor
y las heces. Esta pérdida se renueva extrayendo
calcio de los huesos o de la dieta.
Los huesos se lesionan y regeneran
constantemente. Hasta la edad de 30 años
aproximadamente, generamos más tejido
óseo del que perdemos. Posteriormente,
los huesos tienden más a lesionarse que a
generarse. La pérdida excesiva de calcio de
los huesos puede resultar en huesos frágiles
u osteoporosis.
La rapidez con que se pierde calcio depende,
en parte, del tipo y cantidad de proteínas
que se consumen, así como de otras preferencias
en la dieta y estilo de vida.

cómo reducir la
pérdida de calcio