Por su parte, Chen afirmó que notaba que algo no iba bien, ya que últimamente se sentía con una sensación constante de fatiga y con la cara y piernas hinchadas, además de encontrar sangre en su orina de forma casual.
Con todo ello, y gracias a una tomografía computarizada, se pudo descubrir que el hombre tenía útero y ovarios, a pesar de tener pene, al tiempo que un examen cromosómico revelaba que Chen en realidad contaba con dos cromosomas sexuales XX, lo cual lo convierte genéticamente en una mujer.