De los 166 reclusos del penal de Guantánamo, 104 están en huelga de hambre en protesta por la falta de derechos y las condiciones infrahumanas a las que están sometidos desde la apertura de esta cárcel tras los atentados del 11 de septiembre.
Sin embargo, por no tener derechos, los reos también están privados al de rechazar los alimentos, y son nutridos por los agentes que les custodian a través de un desagradable método.
Hace unas semanas fueron enviados a Guantánamo refueros de enfermería con el único fin de alimentar forzosamente a los reclusos díscolos.
Cruel técnica de alimentación
Según relata el diario El País, el proceso consta de varios pasos. En primer lugar, al preso le
