El calcio en las dietas basadas
en vegetales
Muchas personas prefieren evitar el consumo
de leche por contener grasas saturadas,
colesterol, proteínas alergénicas, lactosa
y a menudo trazas de contaminación, o
simplemente debido a que no se sienten
bien después de ingerir productos lácteos.
La leche se vincula también con el inicio de
la diabetes (juvenil) tipo 1 y otros trastornos
graves. Afortunadamente, existen muchas
otras excelentes fuentes de calcio.
Mantener los huesos fuertes depende más
de prevenir la pérdida de calcio del organismo
que de aumentar su ingesta de calcio.
Algunas culturas no consumen o consumen
pocos productos lácteos e ingieren
típicamente menos de 500 miligramos de
calcio por día. Sin embargo, estas personas
por lo general tienen un bajo índice de osteoporosis.
Muchos científicos piensan que el
ejercicio y otros factores tienen más que ver
con la osteoporosis que la ingesta de calcio.
El calcio en el
organismo
Casi todo el calcio que tenemos en el organismo
se encuentra en los huesos. Existe
una pequeña cantidad en el flujo sanguíneo,
cuyo propósito es ocuparse de importantes
funciones, como contraer los músculos,
mantener el ritmo cardiaco y transmitir los
impulsos nerviosos.
Perdemos calcio regularmente de nuestro
flujo sanguíneo a través de la orina, el sudor
y las heces. Esta pérdida se renueva extrayendo
calcio de los huesos o de la dieta.
Los huesos se lesionan y regeneran
constantemente. Hasta la edad de 30 años
aproximadamente, generamos más tejido
óseo del que perdemos. Posteriormente,
los huesos tienden más a lesionarse que a
generarse. La pérdida excesiva de calcio de
los huesos puede resultar en huesos frágiles
u osteoporosis.
La rapidez con que se pierde calcio depende,
en parte, del tipo y cantidad de proteínas
que se consumen, así como de otras preferencias
en la dieta y estilo de vida.
cómo reducir la
pérdida de calcio
El calcio en las dietas basadas
en vegetales
Muchas personas prefieren evitar el consumo
de leche por contener grasas saturadas,
colesterol, proteínas alergénicas, lactosa
y a menudo trazas de contaminación, o
simplemente debido a que no se sienten
bien después de ingerir productos lácteos.
La leche se vincula también con el inicio de
la diabetes (juvenil) tipo 1 y otros trastornos
graves. Afortunadamente, existen muchas
otras excelentes fuentes de calcio.
Mantener los huesos fuertes depende más
de prevenir la pérdida de calcio del organismo
que de aumentar su ingesta de calcio.
Algunas culturas no consumen o consumen
pocos productos lácteos e ingieren
típicamente menos de 500 miligramos de
calcio por día. Sin embargo, estas personas
por lo general tienen un bajo índice de osteoporosis.
Muchos científicos piensan que el
ejercicio y otros factores tienen más que ver
con la osteoporosis que la ingesta de calcio.
El calcio en el
organismo
Casi todo el calcio que tenemos en el organismo
se encuentra en los huesos. Existe
una pequeña cantidad en el flujo sanguíneo,
cuyo propósito es ocuparse de importantes
funciones, como contraer los músculos,
mantener el ritmo cardiaco y transmitir los
impulsos nerviosos.
Perdemos calcio regularmente de nuestro
flujo sanguíneo a través de la orina, el sudor
y las heces. Esta pérdida se renueva extrayendo
calcio de los huesos o de la dieta.
Los huesos se lesionan y regeneran
constantemente. Hasta la edad de 30 años
aproximadamente, generamos más tejido
óseo del que perdemos. Posteriormente,
los huesos tienden más a lesionarse que a
generarse. La pérdida excesiva de calcio de
los huesos puede resultar en huesos frágiles
u osteoporosis.
La rapidez con que se pierde calcio depende,
en parte, del tipo y cantidad de proteínas
que se consumen, así como de otras preferencias
en la dieta y estilo de vida.
cómo reducir la
pérdida de calcio
